Explora el universo matérico de Josefina Madariaga, donde el barro se convierte en el soporte de una narrativa profunda y enigmática. Su producción se distingue por una estética naíf oscura basada en relatos cotidianos sobre aquello que está presente oculto, nadie se atreve a nombrarlo y aparece, otorgando una voz física a lo inefable.
A través de estas piezas, la artista nos invita a un diálogo visual entre la fragilidad de la cerámica y la crudeza de las verdades que habitan en el silencio.