En estos trabajos, la artista explora el dominio del color y la forma, alejándose de la saturación del óleo para abrazar las transparencias de los tonos tierra y la sutileza del agua. Esta búsqueda, influenciada por la herencia artística de su padre y una profunda investigación sobre la historia del género, invita al espectador a coleccionar piezas únicas que funcionan como espejos de la condición humana.
El retrato trasciende la mera fisonomía: es una comunión entre el mundo físico y el espiritual, un intento honesto de captar la esencia del alma a través de la materia.
-
Retratos























